Sobre Marcos

Marcos Sanchez Lastra

Me presento

Me llamo Marcos Sanchez Lastra. Soy Licenciado en Psicología con Máster en Psicología General Sanitaria. Especialista en temas conductuales infantojuveniles, terapia de familia, TEA y TDAH. Mi metodología es algo particular y no habitual, ya que trabajo en domicilios, lo que permite trabajar de forma más precisa y realista, además de que el niño se siente más a gusto y los resultados se aprecian de forma más rápida. (Esto gusta mucho) Recurro al juego o juegoterapia para conectar con los niños y hacer mucho más amenas las sesiones.

También tengo una compañera de trabajo de cuatro patas (no puedo decir que es una perra de terapia porque no tengo la formación) que a veces me ayuda con los niños a trabajar los miedos y la confianza.

Qué es lo que hago

Trabajo áreas como ansiedad, falta de atención, problemas conductuales, miedos, malas notas, problemas de rabia, problemas de videojuegos. encopresis. Esto es importante: muchas veces me llaman porque sus hijos sacan malas notas o no saben qué les pasa, yo les doy pistas sobre lo que tienen, y aunque no hago diagnósticos, les oriento sobre el posible diagnostico que tienen sus hijos.

También doy charlas y hago talleres para colegios en los que enseño a vencer miedos y rechazos a distintos alimentos, muestra las consecuencias de usar demasiado las pantallas, o hablo sobre como reconocer a alguien con adicción a videojuegos por los síntomas que presenta.

Mi objetivo

Mi objetivo es ayudar a comprender qué está ocurriendo realmente detrás de las dificultades del niño y ofrecer a las familias herramientas prácticas para mejorar la convivencia, el bienestar emocional y el desarrollo del menor.

Escríbeme si necesitas ayuda
7

Años de experiencia

+100

Pacientes tratados

25

Talleres y charlas realizadas

Wanda compañera Marcos Sanchez Lastra

Mi compañera

En algunas sesiones incorporo la compañía de una perra Golden Retriever como apoyo terapéutico. Su presencia ayuda a crear un entorno más cercano, tranquilo y seguro, facilitando que muchos niños expresen sus emociones con mayor naturalidad.

El vínculo con el perro puede favorecer la autoestima, la regulación emocional, la empatía y la motivación durante la terapia.

El objetivo

El objetivo final sigue siendo el mismo: ayudar a comprender qué hay detrás de las dificultades del niño y ofrecer herramientas prácticas que favorezcan su bienestar emocional, su desarrollo y una convivencia familiar más tranquila y positiva.